13 may. 2010

iPad: ojo con los dedos gordos!

Como tantos de ustedes, yo también estoy un poco harta de escuchar hablar del iPad (principalmente por el hecho básico de que NO tengo uno, con lo cual al hartazgo se le suma una cuota de envidia). Así que me sorprende a mí misma que me haya enganchado leyendo el reporte preliminar que sacó esta semana Jakob Nielsen, sobre las características de usabilidad de este nuevo gadget de Apple.

Para quienes no lo conocen, Jakob Nielsen es algo así como "gurú" de la usabilidad en la web; se ha dedicado desde hace al menos 20 años a investigar sobre la o las formas en las que usamos los sitios web, las aplicaciones y cualquier cosa que colguemos en Internet.

Pero empecemos por el principo: ¿qué es usabilidad? Si me atengo a la definición de Nielsen, "es el atributo que permite evaluar cuán sencillas de usar son las interfases. El término usabilidad también se refiere a los métodos que se pueden usar para mejorar la sencillez de uso durante el proceso de diseño". Para mí, chino básico. Si me atengo a lo que yo entiendo por usabilidad -y disculpen los expertos...- son las guías que se pueden utilizar para estructurar y construir sitios y aplicaciones web que sean fáciles de usar y sobre todo, intuitivas. Esas guías se basan en extensas investigaciones en las que se estudia como cualquiera de nosotros reacciona ante un formato o aplicación web. Les doy un ejemplo muy sencillo: luego de más de 20 años de navegar por la web, la mayoría de las personas sabe que si no encuentran algo en un sitio web no vale la pena seguir perdiendo el tiempo buscándolo en la barra de navegación principal. Por lo tanto, buscan el "buscador" de ese sitio, algo que ya saben que es un cuadradito que dice Search o Buscar. Por lo tanto, tal como explica Nielsen, si en vez de poner un cuadradito de búsqueda ponemos un triángulo de búsqueda, desorientaremos al usuario. No es lo que estaba esperando, lo distrae y lo confunde. Y hasta lo frustra, determinando que al final se vaya del sitio web poco "usable".

Pero vuelvo a tema; a pocas semanas del lanzamiento del iPad -y con más de un millón de estos aparatos ya vendidos- Nielsen se animó a publicar sus primeras observaciones sobre las ventajas y problemas que plantea esta nueva forma de navegar la web en una tableta. Entre sus principales conclusiones, destaco algunas (pero vale la pena leer todo el artículo, es corto y sencillo):


  • En el iPad se navegan mejor los sitios web que las aplicaciones generadas para iPad y iPhone.
  • En las aplicaciones no se diferencia bien qué elementos son los que se puede tocar para que generen alguna acción. De esta manera el usuario tiene que adivinar en cada aplicación diferente, qué tocar para ir a tal o cual lugar o para ver tal o cual cosa.
  • Por ejemplo, dependiendo de qué aplicación se esté utilizando, cuando se toca una imagen pueden suceder alguna de estas cosas (pero el usuario no lo sabe de antemano): la imagen se agranda/la imagen es un hiperlink que conecta con otro sitio/se pueden ver otras imágenes en forma de "flip book"/ o directamente, no pasa nada.
  • El usuario tampoco sabe bien que puede pasar cuando quiere avanzar en la pantalla que está mirando: en algunos casos tiene que "scrollear" (usar la barra que está en los navegadores, a la derecha, para ir bajando en la pantalla) y en otros tiene que pasar la página como si lo hiciera con una real (el movimiento de "swipe", en inglés).
  • Muchas veces se activan accidentalmente acciones que el usuario no tenía intención de activar.
  • En las aplicaciones del iPad casi nunca existe una home (página de inicio), algo que los usuarios reclaman porque es algo así como un punto de partida.
  • Nielsen recomienda entonces, entre muchos cambios, que el iPad integre una serie de características que ya son usuales en la web -y a las que el usuario está acostumbrado-, tales como un botón para ir para atrás (el botón de back de los navegadores, por ejemplo), una barra de búsquedas, una página de inicio, y la posibilidad de que los títulos sean cliqueables.


En síntesis, dice Nielsen: "Las aplicaciones para el iPad son inconsistentes y tienen una baja tasa de "discoverability", con frecuentes errores por parte del usuario debido a gestos accidentales". Lamento el "discoverability", pero ¿a alguien se le ocurre cómo puedo traducir este término? .

Conclusiones mías luego de leer el reporte:

  • Quiero probar el iPad
  • Seguramente Nielsen tiene razón en todo lo que hace a la sencillez de navegación, que aparentemente no es el fuerte de este nuevo aparato.
  • Seguramente (esto lo digo yo) en un año algunos de los problemas que ahora se listan como tales ya no lo serán. Y no tanto porque Apple se ponga a ajustar el iPad, sino más bien porque el usuario irá aprendiendo y adaptándose. Por ejemplo: cuando empezó a usarse masivamente Internet, los estudios de usabilidad señalaban que lo que no estaba en la página principal dentro de la pantalla que podía ver un usuario, casi que no existía. Ahora se sabe que los usuarios usan el "scrolling" como método para ver más, aunque también se sabe que lo que está en la "parte de arriba" es en lo que más centra su atención.

Después de tanta cháchara, qué mejor que ver una persona usando un iPad para entender un poco más sobre su usabilidad. Acá les dejó los dos extremos: una nena de dos años y una señora de 100. La nena es un rayo porque ya sabía manejar el iPhone, pero igualmente se encuentra con varias frustraciones.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores