Desde hace unos años el boom de la infografía revivió con la ayuda de Internet. No hay casi un solo sitio online de calidad que no haya utilizado este tipo de visualización de datos para contar una historia, hacer más claro lo complicado, comparar datos y evoluciones o demostrar determinados puntos de vista.
Claro que para hacer infografías de calidad se necesitan profesionales de calidad, infografistas, diseñadores, desarrolladores en caso de que se haga una infografía digital interactiva. Esto lleva tiempo y dinero. Y en muchos casos vale la pena invertir en recursos humanos y en su tiempo para lograr buenos resultados como tantos de los que hemos visto (buenos sitios para seguir este tipo de periodismo de datos, por llamarlo de alguna manera, son: Cool Infographics, Good Magazine, Daily Infographics y Visual.ly
Dos herramientas relativamente nuevas permiten construir infografías a no profesionales del diseño en base a elementos prehechos y plantillas. Easel.ly e Infogram nos proveen de iconos y diseños, pero por supuesto no hay herramienta que sea lo suficientemente inteligente como para proveernos de claridad. Por eso es genial contar con estos servicios, pero nada sustituye a una idea clara inicial, la visión de lo que se quiere hacer y qué se quiere transmitir. Tienen sus trucos, ventajas y desventajas pero vale la pena probarlas. Están en beta, así que esperan frecuentes problemitas y graben sus trabajos a cada rato.
También en el campo de estas herramientas que nos permiten utilizar recursos novedosos está Thinglink, un servicio online que agrega una interesante capa de interactividad a imágenes planas. Thinglink permite subir cualquier tipo de imagen y darle profundidad de significados por medio de links interactivos. Tiene mil usos posibles y aquí les muestro algunos:
La última: ¿por qué no combinar lo que podemos hacer en Easel.ly por ejemplo, con lo que suma Thinglink para crear una infografía animada en poco tiempo? Algo así es lo que hicieron con esta infografía de un edificio. Se las dejo.
Los famosos códigos QR pueden servir para bastante más que jugar con el celular. Y cualquiera puede usarlos. Les describo los pasos que seguí para crear el QR de este blog. Cuando el celular lo detecta, te lleva directamente al sitio web codificado.
Antes que nada, sería bueno definir con precisión que son estos extraños gráficos. Lo más sencillo que se puede decir sobre ellos es que son algo así como primos hermanos de los códigos de barra que vemos en los supermercados y que funcionan de una forma bastante similar a éstos. En estos gráficos bi dimensionales se puede codificar información que va desde una url hasta un texto en particular, además de imágenes y otro tipo de contenidos digitales. QR significa Quick response (respuesta rápida). La tecnología fue creado en los años 90 en Japón y desde entonces se ha extendido a todo el mundo. Para poder "leerlos" sólo hace falta un celular que tenga cámara de fotos y un lector de QR instalado.
En síntesis, son unos pocos pasos:
1) Instalar el lector de QR que mejor se adapte a tu celular. En esta lista están todas las opciones. Para mi Blackberry Curve descargué el Beetag, pero cada marca y modelo tiene algún software recomendado. Para instalarlo hay que ingresar a la URL especificada desde el navegador del celular, y simplemente descargar el software.
2) Crear un código QR. Existen diversos servicios que lo hacen. Yo probé con buenos resultados Kaywa, con el que generé el QR de la URL de este blog. Luego hay que guardar el jpg o, como hice en este caso, tomar el html que permite insertar el código en cualquier sitio web.
3) Ya está todo pronto para usar el lector. Una vez activado se abre la cámara de fotos del celular, se toma la imagen del QR y, dependiendo del mensaje codificado, te llevará a la URL especificada o al texto determinado.
4) Prueben con este QR del blog. A veces falla...nadie es perfecto.
Como tantos de ustedes, yo también estoy un poco harta de escuchar hablar del iPad (principalmente por el hecho básico de que NO tengo uno, con lo cual al hartazgo se le suma una cuota de envidia). Así que me sorprende a mí misma que me haya enganchado leyendo el reporte preliminar que sacó esta semana Jakob Nielsen, sobre las características de usabilidad de este nuevo gadget de Apple.
Para quienes no lo conocen, Jakob Nielsen es algo así como "gurú" de la usabilidad en la web; se ha dedicado desde hace al menos 20 años a investigar sobre la o las formas en las que usamos los sitios web, las aplicaciones y cualquier cosa que colguemos en Internet.
Pero empecemos por el principo: ¿qué es usabilidad? Si me atengo a la definición de Nielsen, "es el atributo que permite evaluar cuán sencillas de usar son las interfases. El término usabilidad también se refiere a los métodos que se pueden usar para mejorar la sencillez de uso durante el proceso de diseño". Para mí, chino básico. Si me atengo a lo que yo entiendo por usabilidad -y disculpen los expertos...- son las guías que se pueden utilizar para estructurar y construir sitios y aplicaciones web que sean fáciles de usar y sobre todo, intuitivas. Esas guías se basan en extensas investigaciones en las que se estudia como cualquiera de nosotros reacciona ante un formato o aplicación web. Les doy un ejemplo muy sencillo: luego de más de 20 años de navegar por la web, la mayoría de las personas sabe que si no encuentran algo en un sitio web no vale la pena seguir perdiendo el tiempo buscándolo en la barra de navegación principal. Por lo tanto, buscan el "buscador" de ese sitio, algo que ya saben que es un cuadradito que dice Search o Buscar. Por lo tanto, tal como explica Nielsen, si en vez de poner un cuadradito de búsqueda ponemos un triángulo de búsqueda, desorientaremos al usuario. No es lo que estaba esperando, lo distrae y lo confunde. Y hasta lo frustra, determinando que al final se vaya del sitio web poco "usable".
Pero vuelvo a tema; a pocas semanas del lanzamiento del iPad -y con más de un millón de estos aparatos ya vendidos- Nielsen se animó a publicar sus primeras observaciones sobre las ventajas y problemas que plantea esta nueva forma de navegar la web en una tableta. Entre sus principales conclusiones, destaco algunas (pero vale la pena leer todo el artículo, es corto y sencillo):
En el iPad se navegan mejor los sitios web que las aplicaciones generadas para iPad y iPhone.
En las aplicaciones no se diferencia bien qué elementos son los que se puede tocar para que generen alguna acción. De esta manera el usuario tiene que adivinar en cada aplicación diferente, qué tocar para ir a tal o cual lugar o para ver tal o cual cosa.
Por ejemplo, dependiendo de qué aplicación se esté utilizando, cuando se toca una imagen pueden suceder alguna de estas cosas (pero el usuario no lo sabe de antemano): la imagen se agranda/la imagen es un hiperlink que conecta con otro sitio/se pueden ver otras imágenes en forma de "flip book"/ o directamente, no pasa nada.
El usuario tampoco sabe bien que puede pasar cuando quiere avanzar en la pantalla que está mirando: en algunos casos tiene que "scrollear" (usar la barra que está en los navegadores, a la derecha, para ir bajando en la pantalla) y en otros tiene que pasar la página como si lo hiciera con una real (el movimiento de "swipe", en inglés).
Muchas veces se activan accidentalmente acciones que el usuario no tenía intención de activar.
En las aplicaciones del iPad casi nunca existe una home (página de inicio), algo que los usuarios reclaman porque es algo así como un punto de partida.
Nielsen recomienda entonces, entre muchos cambios, que el iPad integre una serie de características que ya son usuales en la web -y a las que el usuario está acostumbrado-, tales como un botón para ir para atrás (el botón de back de los navegadores, por ejemplo), una barra de búsquedas, una página de inicio, y la posibilidad de que los títulos sean cliqueables.
En síntesis, dice Nielsen: "Las aplicaciones para el iPad son inconsistentes y tienen una baja tasa de "discoverability", con frecuentes errores por parte del usuario debido a gestos accidentales". Lamento el "discoverability", pero ¿a alguien se le ocurre cómo puedo traducir este término? .
Conclusiones mías luego de leer el reporte:
Quiero probar el iPad
Seguramente Nielsen tiene razón en todo lo que hace a la sencillez de navegación, que aparentemente no es el fuerte de este nuevo aparato.
Seguramente (esto lo digo yo) en un año algunos de los problemas que ahora se listan como tales ya no lo serán. Y no tanto porque Apple se ponga a ajustar el iPad, sino más bien porque el usuario irá aprendiendo y adaptándose. Por ejemplo: cuando empezó a usarse masivamente Internet, los estudios de usabilidad señalaban que lo que no estaba en la página principal dentro de la pantalla que podía ver un usuario, casi que no existía. Ahora se sabe que los usuarios usan el "scrolling" como método para ver más, aunque también se sabe que lo que está en la "parte de arriba" es en lo que más centra su atención.
Después de tanta cháchara, qué mejor que ver una persona usando un iPad para entender un poco más sobre su usabilidad. Acá les dejó los dos extremos: una nena de dos años y una señora de 100. La nena es un rayo porque ya sabía manejar el iPhone, pero igualmente se encuentra con varias frustraciones.
Interactividad, multimedia, periodismo ciudadano, contenido generado por los usuarios, "usabilidad"....El argot de la web está repleto de nuevas palabras que se ponen de moda y que, muchas veces, terminan vacías de contenido. Pero cada una de ellas puede tener un contenido rico y variado, dependiendo de cómo las llevemos a la práctica.
Esta clase se trata de eso: de pensar los productos para la web y no desde otro medio. Antes pensábamos para la tele, para la radio, para la prensa, para la comunicacióninstitucional, para la empresa... Ahora también podemos -y debemos pensar- contenidos inteligentes, amenos y, en muchos casos, didácticos, para la web. Y contamos con la ventaja de la experiencia en otras plataformas. El desafío está planteado pero lejos de ser superado: comunicar en la web en multiformato/multiplataformas.
Pensar para la web tiene sus reglas. El problema es que esas reglas se definen todos los días. Y también los datos cambian, no ya día a día, sino segundo a segundo.
Estos son los "últimos" datos sobre algunos temas:
Cada minuto se cargan 13 horas de video en YouTube.
412,3 años se necesitarían para ver todos los videos cargados en YouTube
100.000.000. Cantidad de videos que se ven cada día en YouTube.
13.000.000. Cantidad de artículos disponibles en Wikipedia.
3,600,000,000. Cantidad de fotos archivadas en Flickr, a junio de 2009 (esto equivalente, aproximadamente a una foto cada dos personas que viven en este planeta)
382%. Tasa de crecimiento deTwitterentre enero y febrero de 2009.
18.700.000. Cantidad de veces que se vio el video"YesWe can" de Obama, en YouTube.
Mañana, en realidad ya en este momento, estos datos habrán evolucionado (generalmente multiplicando sus cifras exponencialmente)
La lista es interminable y, al menos, llama la atención. ¿Somos conscientes del poder de comunicación que tiene la web? ¿Estamos al tanto de los beneficios que puede acarrear el buen uso de estas miles de herramientas digitales? ¿Podemos decidir inteligentemente qué herramientas usar y cuáles se adaptan mejor a mi objetivo de comunicación y, sobro todo, a los principios ético de la disciplina que son los mismos que guían a los buenos comunicadores desde hace cientos de años?
Tenemos un semestre para discutirlo y debemos aprovecharlo para aprender, investigar, explorar, experimentar, equivocarnos y volver a intentarlo.